Quebec al aire libre

El paisaje y sus tonalidades rojizas transforman el cielo, las hojas y los ánimos de una provincia que, en otoño, opta por presumir sus opciones para disfrutar y experimentar la vida al aire libre.

Quebec, otoño 2017. Sin tanto frío ni tanto calor, la energía veraniega es seguida por el sosiego otoñal, creando el momento ideal para recorrer Quebec y para las actividades en el interior de su territorio, donde el ajetreo urbano sede ante bellos paisajes y todo se convierte en aventura. Visita lugares casi secretos y escápate a donde acción y contemplación son la combinación perfecta para el disfrute.

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Date una vuelta por la Catarata Montmorency. Admira y escucha su caída de agua de más de 83 metros (mucho más alta que las del Niágara), muy cerca del Viejo Quebec. Contémplala desde distintos miradores o baja por su escalera infinita que casi te sumerge en las cataratas. ¡Te dejará boquiabierto!

A tres horas de la Ciudad de Quebec existe un santuario que te enamorará; el Parc marin du Saguenay-Saint-Laurent, uno de esos lugares que no visitarás en itinerarios comunes. Aquí está uno de los santuarios canadienses de ballenas más impactantes (las cuales son visibles antes de que emprendan su viaje al sur) y en él tienes dos visitas obligatorias: Ste-Anne-de-Baupré y Canyon Sainte-Anne.

Río San Lorenzo y sus aguas. Los antiguos pobladores lo sabían y los exploradores lo comprobaron: el agua es parte del alma quebequense. Si quieres vivir Quebec en todo su esplendor, hay que navegar sus aguas. Los Croisiéres AML son una de las mejores opciones para develar el alma de esta provincia. Atrévete a vivir cualquiera de sus rutas o todas ellas. Desde una travesía marítima para transitar las aguas entre Montreal y la Ciudad de Quebec hasta una ruta que sigue el sonido de las ballenas, pasando por variaciones que te llevarán a contemplar las Îles des la Madeleine a la Grosse Île.

Experiencia naturalista. Entre las dos ciudades principales de la provincia de Quebec está el Parc National de la Maurice, un paraíso que se expande hacia las montañas y es refugio para el ajetreo cosmopolita de Montreal y Ciudad de Quebec. En este parque se resguardan más de 30 especies de árboles que cubren más del 90 por ciento del área, una experiencia sin igual para viajeros naturalistas.

Viajar para cosechar. La buena cocina de Quebec empieza en sus tierras, y sus ingredientes cosechados localmente le dan el sazón que distingue a su comida. Combinar el placer con la acción, conocer y aprender, y vivir de local es el sueño del viajero de hoy. Qué mejor experiencia que involucrarse en la pizca de frutas y conocer distintos poblados y sabores. Lánzate a la Île d’Orléans para levantar fresas o frambuesas en la región de Montérégie y zarzamoras en el lac Saint-Jean.

Gourmands sobre ruedas. Los golosos sabes que la mejor forma de conocer un lugar es por su mesa y, para este viajero de buen paladar, existen rutas gourmet que lo llevarán no sólo al corazón culinario de la provincia de Quebec, sino que visitarás cocinas, restaurantes, granjas y campos para descubrir las tradiciones gastronómicas locales, enamorándose de las aportaciones de chefs contemporáneos. ¿Preparado para una hamburguesa de visón o de pechuga de pato? Lánzate a recorrer desde la región de Charlevoix a la Ciudad de Quebec y saborea el encanto de los poblados a lo largo del Río Saint-Laurent; donde saben que la buena vida empieza en la cocina.

 

Para mayor información consulta
www.quebecoriginal.com


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