Québec; belleza de paisaje, flora y fauna

Si observas los antiguos billetes canadienses encontrarás personajes de animales, aquellos que los primeros pobladores aprendieron a respetar y con los que debían convivir compartiendo el extenso territorio. De la observación de la fauna surgieron ideas fundamentales para la sobrevivencia de los primeros pobladores. Explorar sus regiones por agua y tierra es desde aquellos tiempos remotos la mejor forma de disfrutar las experiencias fundamentales de su historia aborigen.

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En la cotidianidad de hoy, si quieres escuchar a los espíritus antiguos sólo tienes que mirar la naturaleza y gozarla, travesía que bien puede Civilisation, ubicado cerca de la Place-Royale de la Ciudad de Quebec; aunque su arquitectura es moderna se integra armónicamente en su entorno histórico tal como las primeras poblaciones lo hacían, es el mejor lugar para entender cómo se extendió la historia hasta nuestro día a día.

Otra idea es lanzarte a la región La Mauricie: y su Parc National de la Mauricie donde podrás vivir la naturaleza cara a cara tal como los hicieron sus ancestros. Te puedes hospedar en el Auberge du Trappeur en una carpa típica de los antiguos pobladores y así adentrarte en la cultura autóctona Mokotakan, entre muchas actividades que incluyen al Musée de la Faune y, por supuesto, el Museo Mokotakan. En este parque hay todo por hacer, sobre todo caminar y observar tal como aquellos antiguos humanos que aprendían del cielo y exploraban la tierra.

La siguiente parada es la región Saguenay- Lac-Saint-Jean y su museo Mashteuiatsh, donde además del Museo Nativo, aprenderás a vivir la naturaleza en las orillas del lago Saint-Jean. Cuentan las leyendas que los ancestros navegaban en canoas fabricadas con corteza de árboles y pegadas con grasa de oso y que luego cargaban estas canoas ligeras hasta el siguiente lago y así subieron y bajaron por todo Canadá.

Esa experiencia la puedes vivir aquí donde también las montañas esconden secretos y albergan a deliciosos arándanos. En este vital poblado no puedes dejar de visitar el zoológico Saint-Felicien donde los papeles se invierten y contemplarás desde el encierro a los animales libres. ¡Único!

Si quieres adentrarte al pasado, muy cerca está el sitio Pluma Blanca, donde podrás revivir las enseñanzas de los antiguos y caminar la montaña hasta las charlas alrededor de las fogatas tradicionales que alumbran las tiendas que usaban los indígenas de la región.

Rumbo a Chicoutimi, con dirección a fiordo Saguenay, está una comunidad en el corazón de la montaña Essipit, con una vista impresionante desde donde se puede contemplar las ballenas, aún podrás convivir con los aproximadamente 200 pobladores indígenas que custodian no sólo al río sino a su hábitat. Estos hombres y mujeres orgullosos comparten con el turista su riqueza y su visión.

Deja para un día especial el recorrido del fiordo y explorar, sin importar la temporada, la majestuosa fauna marina y terrestre que deambula entre el río Saint Laurent y el Saguenay.

Pero el clímax de este itinerario está en la región de Quebec y la aldea Huron-Wendat de Wendake, donde podrás hospedarte en un original hotel-museo que te sumerge en el mundo antiguo de las primeras naciones. Además de conocer a la comunidad Wendake (hoy por hoy la única comunidad huron de Canadá), visita Onhoüa Cheteke, un pueblo reconstruido con su capilla y muchas tiendas para que descubras las artesanías y su forma de vida.

Con un atrapa sueños en las manos y con la naturaleza metida en tus pupilas, después de Wendake (a 10 minutos de la Ciudad de Quebec) extrañarás esa otra forma de vida que rigió esta zona antes de la llegada de los europeos.

El remate de esta travesía cultural puede ser en la Ciudad de Quebec, al recorrer su muralla y sus más de 400 años de historia te adentrarás a la siguiente etapa de la provincia y hoy por hoy disfrutarás del sincretismo que también existe en el Norte.

 

www.quebecoriginal.com
Mayores informes:
Magdalena Bermea
mbermea@alliancetouristique.com


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